Cooperativismo Escolar en Villa la Angostura
“Un volcán que esparció semillas”
Gabriel A. M. De Lafore.
Profesor en Historia.
“No es sino un modo en que el hombre pueda poseer toda la felicidad que su naturaleza puede poseer, a través de la unión y la cooperación de todos en beneficio de cada uno.”
Robert Owen
Introducción:
El siguiente escrito tiene como objetivo visibilizar la experiencia del Cooperativismo Escolar en la localidad de Villa La Angostura, dando lugar al análisis de su implementación y cómo, desde su alternativa pedagógica, se pueden generar procesos de enseñanza y aprendizaje.
En primer lugar describiremos de qué hablamos cuando decimos “Cooperativas Escolares”, cuál es el objetivo de ellas y de qué forma se pueden implementar en las escuelas como alternativa pedagógica.
También profundizaremos sobre los distintos roles que se ocupan dentro de las cooperativas escolares, teniendo en cuenta los distintos actores sociales que la intervienen: los estudiantes, los docentes guías y los directivos de las instituciones.
En segundo lugar, relataremos la experiencia de la Cooperativa Escolar “Construyendo el futuro” de la escuela Don Jaime de Nevares de la localidad, desde sus inicios en el año 2011, año que entró en erupción el volcán Puyehue, hasta la actualidad. Para ésto, dividiremos la experiencia en tres etapas.
● En una primera etapa, “La fundación de la cooperativa” - Desde la inquietud de un docente para una materia, a un proyecto institucional-. (2011-2014)
● La segunda etapa, “De adentro hacia afuera” -Desde el trabajo interno para fortalecerla, hasta tener su reconocimiento por los eventos que realizaba -(2015-2019) ● Y la tercera etapa, “Del aislamiento a la transmisión comunitaria de cooperativismo” -La pandemia y un nuevo horizonte para el cooperativismo escolar.- (2020-2024)
Para finalizar este escrito, haremos mención de las distintas experiencias que se replicaron en la comunidad escolar de la localidad, teniendo como mentora y formadora a la cooperativa “Construyendo el futuro” de la escuela Don Jaime.
Primera parte.
El Cooperativismo Escolar.
Cuando hablamos de Cooperativismo Escolar debemos hacer algunas aclaraciones. En primer lugar, debemos entender al cooperativismo como una alternativa social donde las personas se asocian para satisfacer una necesidad común. Esta sociedad se da entre personas iguales que, mediante valores y principios cooperativos, buscan alternativas para saciar estas necesidades. Estos Valores son las ideas que rigen y moldean el comportamiento y las acciones en las cooperativas, y se pueden distinguir a través de dos dimensiones; por un lado, la dimensión social de la organización, basada en los valores de ayuda mutua, responsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad, y por otro lado, la dimensión empresarial, basada en los valores éticos de honestidad, transparencia, responsabilidad social y preocupación por los demás.1
Los Principios Cooperativos son pautas generales o reglas de funcionamiento por medio de las cuales las cooperativas ponen en práctica sus valores y constituyen el marco dentro de cuyos límites actúan y guían su futuro. Estos son: Adhesión voluntaria y abierta, Control democrático por parte de los asociados, Participación económica de los asociados, Autonomía e independencia, Educación, capacitación e información, Cooperación entre cooperativas, Preocupación por la comunidad.
A medida que los asociados se unen a una estructura cooperativista, la lógica radica en que cada uno de ellos asume una responsabilidad que los hace protagonistas de las acciones que se realicen. Todo esto, desplazando la competencia y basándose en la cooperación.
Si vamos a un ejemplo por fuera de las cooperativas escolares, y nos introducimos en las cooperativas de vivienda, los asociados se comprometen a solventar el costo de la parcela que se les adjudica, esto mediante los acuerdos que se realicen entre los asociados para cumplir con dicha responsabilidad (horas de trabajo, dinero, mano de obra, materiales, etc).
La lógica cooperativista se desprende del interés de generar una estructura distinta de organización social, que pueda ser aplicada a empresas con diferentes inquietudes. En este sentido,
El cooperativismo es un movimiento cuyo sistema responde a una doctrina que tiene por esencia la asociación de personas sobre la base del esfuerzo propio y la ayuda mutua para lograr con libertad, justicia y solidaridad (valores) la satisfacción de sus necesidades económicas y sociales mediante una organización sin intención de lucro, que garantice la calidad de vida y la dignidad humana (finalidad) ateniéndose rigurosamente a sus principios2.
Para esto, se planteó desde las bases la importancia de la “Educación en Cooperativismo” como promotora de su doctrina. De modo que dentro de las obligaciones que asumen las cooperativas a la hora de conformarse, esta debe destinar un 5% de su excedente económico a la educación y promoción del cooperativismo.
La “Educación Cooperativa” fue creciendo y cobrando importancia en las distintas regiones, donde el número de cooperativas aumentaba. En el caso de nuestro país, las zonas productivas del centro y Mesopotamia, fueron terreno fértil para la conformación de cooperativas agropecuarias.
En este sentido, el interés y la necesidad de que los jóvenes que se introduzcan en el campo laboral ya estén formados en la doctrina cooperativista3, fue que se impulsaron una serie de leyes nacionales y provinciales para introducir el cooperativismo como herramienta pedagógica4.
Para entender al cooperativismo como una herramienta pedagógica es necesario plantear una nueva forma de generar espacios de aprendizaje y enseñanza. La competencia no tiene validez y fundamento en esta forma de pensar la articulación entre el conocimiento, el espacio y los actores intervinientes, sino que propone a través de las habilidades individuales, la concreción de un objetivo/necesidad en común. Para esto introduce metodologías de trabajo en equipo, de resolución de conflictos, de producción y realización de proyectos, teniendo en cuenta las experiencias individuales en pos de un fin colectivo.
Las distintas experiencias de cooperativas escolares que se dieron en las diferentes regiones del país, tuvieron rasgos comunes. En primer lugar, la presencia de adultos bajo la categoría de “docentes guías”, que facilitan, forman y acompañan a los asociados tanto en la identificación de necesidades como en la forma de satisfacerlas. En segundo lugar, el aval y el acompañamiento de la dirección de las instituciones para llevar adelante esta propuesta pedagógica. Y por último, el aporte de otras cooperativas de adultos para motivar la creación de las mismas.
El respaldo que fue ganando esta experiencia didáctica pedagógica se puede ver reflejado a lo largo de la historia, tanto en las leyes nacionales de mediados del siglo XX y principios del siglo XXI5, como en las “Resoluciones del Consejo Federal de Educación Nº 37/07 y 97/10, sus Anexos que establecen la enseñanza y la práctica del cooperativismo y mutualismo en los niveles primarios y secundarios como Núcleos de Aprendizaje Prioritarios (NAP).”6
De este modo, las Cooperativas Escolares son la experiencia viva del cooperativismo y el mutualismo en su expresión más pura, desde las niñeces, desenterrando la competitividad y aflorando la cooperación como forma de cumplir los objetivos y satisfacer las necesidades comunes.
Si bien hay leyes que respaldan al cooperativismo escolar, su implementación queda en las voluntades de las instituciones de incluirlo dentro del proyecto educativo, y al ser no convencional en su metodología, muchas veces representa un desafío difícil de asumir.
Es por esto que vale la pena imbuirse dentro de las distintas experiencias de “Cooperativas escolares” para identificar cómo se ven reflejados los valores y principios cooperativos y cómo se implementan para mejorar la calidad de vida y resignificar la dignidad humana.
Roles de los distintos actores sociales que intervienen en las cooperativas escolares
Para que una Cooperativa Escolar se conforme como tal deben interactuar una serie de actores sociales que ya conviven en la institución. Esta convivencia brinda la posibilidad de generar espacios de participación donde puedan identificarse de forma colectiva ciertas necesidades.7 En el caso de las cooperativas escolares, estas tienen una estructura determinada donde a partir de una jerarquización interna, las necesidades que se identifican de forma colectiva, se busca satisfacerlas bajo una forma consensuada y participativa. La estructura consta de un consejo de administración, que se elige periódicamente de forma democrática, y del resto de los asociados que participan de forma activa de las propuestas que se realizan, de modo que el principal actor social son los estudiantes.
El estudiante se asocia a la cooperativa de forma voluntaria. También elige de qué forma participa de la cooperativa, pudiendo acceder a espacios de armado y ejecución de proyectos, de formación, de gestión administrativa, de comunicación, entre otros espacios que surjan de los mismos asociados. El estudiante que se asocia, ya forma parte de un grupo de cooperativistas que tienen una tarea determinada. Se puede decir en estos términos, que cada asociado tiene un rol necesario para que la cooperativa funcione. Los asociados tienen la posibilidad de postularse a ocupar cargos dentro de la administración de la cooperativa. Ellos pueden ser tesoreros, vocales, secretarios, presidentes o vicepresidentes. Estos cargos se renuevan periódicamente dando la posibilidad de una mayor rotación.
Si el asociado elige no participar más de la cooperativa, tiene la posibilidad de hacerlo en el momento que lo desee, dando aviso para poder registrar la baja. En caso de querer volver a asociarse, lo podrá hacer libremente cuando lo desee.
Otro actor social es el docente guía tiene como rol fundamental garantizar las herramientas posibles para satisfacer las necesidades de los asociados, principalmente desde la formación en la doctrina cooperativista, y en la gestión de recursos para materializar los objetivos planteados. Más allá de su plena participación, no podrá intervenir en la toma de decisiones, no podrá proponer necesidades, no tendrá cargos jerárquicos dentro de la cooperativa. El docente guía tendrá como objetivo el acompañamiento del asociado, tanto de los que ocupan cargos dentro del consejo de administración, como del resto de ellos. Basándose en la formación en los valores y principios cooperativos, sus intervenciones serán para guiar en esa línea de trabajo y sus metodologías, y servir como nexo entre la cooperativa y la dirección de la escuela. De forma que ayudará a articular las actividades de la cooperativa con las actividades institucionales, pondrá a disposición los distintos proyectos u objetivos planteados por la cooperativa para que otros docentes de la institución puedan identificar contenidos afines para desarrollar en sus disciplinas, podrá interactuar con otras instituciones escolares y no escolares con fines educativos, entre otras acciones que surjan según la necesidad a satisfacer.
La dirección termina siendo el último actor social a mencionar pero no es el menos importante. Desde la dirección es donde se construye y se gestiona el proyecto educativo institucional, que responde las lógicas situadas, a su vez que sigue normativas que la condicionan. La educación cooperativa puede resultar un desafío ya que, como dijimos anteriormente, su metodología no convencional puede traer complicaciones en la implementación. No porque proponga una forma novedosa de enseñar, pero sí pone énfasis en la cooperación y no en la competencia. Que la dirección dé su aval y deje en manifiesto su apoyo a la formación de una cooperativa escolar, es decisivo para su desarrollo.
Estos actores sociales conviven dentro de la institución y son atravesados por diferentes necesidades. La dificultad muchas veces radica en que las necesidades sean identificadas y resueltas por los estudiantes y que no sean inducidas por los adultos que interactúan y acompañan. También resulta un desafío que las necesidades que surjan no sean de carácter estructural, ya que debería ser el Estado o la propia institución (en caso de ser Privada) la que se encargue de satisfacer ese tipo de necesidades. No obstante, el compromiso social que se asume a partir de estas experiencias hace que las cooperativas escolares intervengan no solo en necesidades institucionales, sino que también identifica y acude a necesidades de carácter comunitario.
Los diferentes grados de compromiso social que se dan a partir de estas experiencias hacen que los estudiantes se interioricen sobre la realidad social que convive dentro de las instituciones, y a partir de esto se generen acciones donde entran en juego los principios y valores cooperativos.
Segunda parte.
Una aproximación a la escuela Don Jaime de Nevares.
La Escuela de Educación Media “Don Jaime de Nevares” es una escuela pública de gestión privada perteneciente a la Congregación de Hermanas de la Virgen Niña. Se encuentra emplazada en el centro de la ciudad y fue creada en marzo de 20078. La orientación que adoptó a partir de su creación fue en Economía Social y Práctica de Emprendimientos, con una certificación en la formación en Gastronomía y Turismo.
Desde el 2011 a la actualidad, la matrícula anual promedió los 130 alumnos aproximadamente, siendo esta una matrícula muy heterogénea en su conformación y dando lugar a la convivencia de chicos y chicas de distintos estratos sociales.
Con una fuerte impronta religiosa por parte de las Hermanas de la Virgen Niña, y una perspectiva social por parte de toda la comunidad educativa del Jaime, la escuela fue brindando a sus estudiantes no solo herramientas pedagógicas para continuar sus estudios de nivel superior, sino una fuerte formación en gastronomía y hotelería que ayudó, en muchos casos, a la rápida inserción laboral.
En la idiosincrasia de la escuela conviven fuertemente los principios y valores cristianos y cooperativos, ya que en esencia son valores humanos.
La fundación de la cooperativa
- Desde la inquietud de un docente para una materia, a un proyecto institucional- (2011-2014)
El año 2011 no fue un año cualquiera. Después de un verano muy productivo en materia de turismo en la localidad, se vislumbraba una temporada invernal próspera. Nadie puso dentro de sus variables negativas la erupción de un volcán, pero así fue. La erupción del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle, el 4 de junio de ese año marcó un antes y un después en la localidad. El panorama inicial no fue alentador. Aproximadamente un manto de 35 centímetros de ceniza volcánica cubrió la zona. El mismo cordón montañoso que hace que las lluvias se precipiten con mayor frecuencia en este punto geográfico, hizo que la ceniza del volcán tenga el mismo destino. Instantáneamente los organismos del Estado enviaron ayuda, y en cuestión de horas el espíritu voluntario de la gente se hizo notar. Se conformaron una serie de redes voluntarias de colaboración donde se asistían a las diferentes necesidades que esta situación dejaba en evidencia. Desde llevar alimentos y agua potable a familias que quedaban aisladas en sus casas a raíz de la ceniza, la limpieza de techos comprometidos por el peso, y grupos de contención emocional fueron algunas de las alternativas que encontró la comunidad para asistir a los que necesitaban una mano. ¿Podríamos decir que esta situación hizo poner en práctica valores cooperativos entre las personas de la localidad? ¿Pueden pensarse a la solidaridad, el respeto, la ayuda mutua, la equidad, igualdad y la democracia sólo como valores cooperativos? Este tipo de experiencias ¿pueden reflejar que estos valores son humanos y trascienden a los tipos de organización social comunitaria?
Desde el 4 de junio hasta mediados de agosto, las actividades sociales recreativas estaban suspendidas. El turismo que se realizaba estaba supeditado a aquellas estructuras que podían garantizar ciertas comodidades a los huéspedes. Desde las distintas esferas del Estado se brindaron ayudas a privados para paliar la situación económica cada vez más desfavorable. Para muchas personas, este panorama les fue insostenible y emigraron, algunos a sus ciudades de origen, otros a nuevas localidades para empezar de nuevo. A la vez, muchos otros encontraron en la “ceniza” una fuente de trabajo, y fue ahí donde personas de localidades como Zapala, Cuyin Manzano, Cutralcó, entre otras, decidieron instalarse en la Villa para remover cenizas. A la vez, esta situación poco común y extraordinaria puso a Villa la Angostura en el foco de todo el país y la región no solo por las imágenes espectaculares que dejó, sino también por el desempeño comunitario y su rápida recuperación.
En este contexto, la vuelta a clases fue todo un desafío. Toda la comunidad educativa de las instituciones escolares estaba siendo afectada por este suceso y las escuelas funcionaron como espacios de contención emocional no solo para los estudiantes, sino también para todos los que la transitaban.
A principio de año, antes de la erupción del volcán, la cooperativa SANCOR Seguros9se acercó a la comunidad y tomó contacto con ciertos referentes de la comunidad educativa de la localidad para fomentar el Cooperativismo Escolar como una estrategia pedagógica y didáctica. En una entrevista al licenciado y profesor en Economía, Marcelo Sabbioni, profesor de Economía Social de la escuela Don Jaime de Nevares10, nos comenta que se vio cautivado por la propuesta y decidió incluir la temática dentro de su planificación. El contexto post volcánico ayudó fuertemente a la implementación de dicha propuesta. Una perspectiva económica que tiende a poner la cooperación ante la competencia venía de la mano con la impronta comunitaria que había aflorado con la erupción del volcán Puyehue.
De esta forma, el cooperativismo escolar llegó al aula de la mano de un proyecto de una materia en particular. La enseñanza cooperativa, la búsqueda de necesidades comunes, el trabajo en equipo enmarcado en los valores y principios cooperativos fueron los movimientos telúricos que motivaron a la erupción de la primera cooperativa escolar de la localidad.
Al finalizar el año 2011, se conformó la Cooperativa escolar “Construyendo el Futuro” de la escuela Don Jaime de Nevares. Al año siguiente la cooperativa fue tomando fuerza institucional y sumando adeptos de diferentes cursos. Las actividades cooperativas fueron marcando el rumbo, generando proyectos de participación voluntaria, que motivaban la participación tanto de estudiantes como de docentes de la institución. Las asambleas fueron cobrando tal magnitud que dejaron de ser en aulas para ocupar el salón comedor de la escuela debido a la cantidad de asociados. Al terminar el año 2012, el 75% de los estudiantes estaban asociados a la cooperativa, participando activamente de sus propuestas y recibiendo los beneficios de la misma. Dos proyectos fueron los que cobraron más fuerza. Por un lado la creación del kiosco, que no solo tenía los productos que los estudiantes consumían en los recreos, sino que también contaba con artículos de librería que cubrían la necesidad de estudiantes y docentes. La implementación de ese kiosco evidenció su carácter pedagógico y motivó a la creación de nuevos proyectos donde articulen contenidos propios de las materias con la metodología de trabajo cooperativo.
Otro de los proyectos que fue cobrando identidad y conjugaba lo pedagógico con lo cooperativo fue el “Restaurante de la Cooperativa”. Los estudiantes asociados a la cooperativa llevaban adelante una serie de cenas bajo el formato de evento gastronómico, donde los asociados de la cooperativa cocinaban y servían la cena. Los estudiantes asociados a la cooperativa transitaban una experiencia significativa dentro del rubro gastronómico, y lo recaudado sirvió para satisfacer las necesidades que habían sido identificadas anteriormente por ellos mismos.
Con respecto a las necesidades que detectaron dentro de los espacios aulicos, la cooperativa decidió: Suplantar los viejos pizarras para tizas, por nuevos para fibrones; Acondicionar espacios afines para la práctica de deportes en los recreos, comprando redes de vóley y de fútbol, comprar metegoles y mesas de ping pong, entre otras cosas. Todo esto fue comprándose con los excedentes económicos que producía la cooperativa. Además, fueron interviniendo de a poco en los distintos espacios curriculares donde los docentes veían al cooperativismo como una herramienta pedagógica.
En el año 2014, a partir de experiencias previas con proyectos horizontales dentro de la institución, se llevó adelante el “Banco de Horas”, un espacio de participación voluntaria, abierta a la comunidad educativa (estudiantes, docentes, directivos y familias) que tenía como objetivo intercambiar saberes. A partir de talleres específicos como cocina de conservas, tejido, carpintería, entre otros, las personas recibían capacitación sobre alguna de estas especialidades, donde la contraprestación de esta actividad estaba en brindar la misma carga horaria recibida para satisfacer una necesidad que la comunidad educativa detecte.
De a poco, en estos primeros años, la Cooperativa Escolar Construyendo el Futuro fue cobrando identidad dentro de la institución y también fuera de la misma. La palabra Cooperativismo fue cobrando protagonismo dentro de los distintos espacios curriculares, y sus valores y principios se complementaron con la impronta de la escuela para dejar de manifiesto que “… el futuro, ya llegó”.
Las instancias formales, como las actas de las asambleas de este proceso analizado, evidencian estas actividades y la relevancia que fueron cobrando a lo largo del tiempo. Los asociados incorporaron rápidamente la estructura que plantea el cooperativismo y pusieron en valor los procesos democráticos en la toma de decisiones y su implicancia en la equidad y la igualdad11.
También podemos ver cómo los distintos consejos de administración fueron incorporando a estudiantes de distintos cursos haciendo así espacios heterogéneos de participación.12
Esta primera etapa de la cooperativa nos invita a pensar cómo los proyectos de participación juvenil dentro de las instituciones nos brindan una oportunidad para incorporar contenidos académicos dentro de un formato empírico basado en el “hacer”. Esto ayuda a que los procesos de aprendizaje y enseñanza cobren un sentido distinto y pongan al estudiante como centro y protagonista.
“De adentro hacia afuera”
-Desde el trabajo interno para fortalecerla, hasta tener su reconocimiento por los eventos que realizaba -
(2015-2019)
En esta segunda etapa es importante destacar la fuerza centrípeta que estaba cobrando la cooperativa escolar “Construyendo el futuro”. Las “Cenas de la coope” ya tenían un reconocimiento a nivel comunitario haciendo que la periodicidad sea cada vez más frecuente y la convocatoria supere las expectativas. Se pasaron de unos 20 cubiertos en las primeras cenas a duplicar esos números en poco tiempo. Luego, a partir del 2016, el equipo de gastronomía de la escuela, sumó este evento como parte de la currícula de los estudiantes, teniendo a las “Cenas de la coope” como una experiencia modular de los estudiantes tanto del ciclo básico (1ro, 2do y 3er año) como aquellos del ciclo superior (4to y 5to año). Este tipo de eventos hizo que no solo la cooperativa escolar cobre importancia hacia la comunidad, sino que se puedan transmitir sus valores y principios como parte del proceso de aprendizaje y enseñanza hacia dentro de los espacios curriculares.
En esta fuerza que año a año fue tomando la cooperativa, se tomó la decisión institucional de introducir dentro del calendario académico de la escuela “El día del cooperativismo” usando no la fecha en la que se conmemora a nivel internacional, sino, la fecha en la que se creó la cooperativa “Construyendo el futuro”, el 3 de noviembre del 2011. Esto hizo que la escuela asuma el cambio de actividades como un buen lugar para compartir las acciones realizadas durante el año por parte del consejo de administración, también da lugar a que sea un espacio formativo en relación al cooperativismo escolar, sus valores y principios, además se constituyó como un espacio donde se realiza tanto la asamblea ordinaria anual de cierre de gestión, como la elección del próximo consejo de administración.
Como decíamos en el apartado anterior, los espacios fueron quedando chicos ante la convocatoria de los estudiantes, así que se pasó de ocupar el salón comedor para estas instancias a utilizar el Salón de Usos Múltiples de la escuela, espacio que culminó su construcción a principios del 2017. En estos términos, podríamos decir que la cooperativa fue creciendo junto con la escuela.
A partir de ahí, las acciones fueron cobrando fuerza y visibilidad. Hacia adentro de la escuela, los asociados participaron de la compra de televisores para las aulas, utensilios para las aulas cocina, además se crearon fondos solidarios para cubrir necesidades particulares como anteojos, zapatillas, viandas para almuerzos, entre otras cosas. De forma recreativa, los torneos de fútbol y vóley tuvieron una gran convocatoria, motivando a los adultos de la escuela en conformar equipos y competir de igual a igual con los estudiantes. La horizontalidad que propuso este tipo de actividades ayudó a reducir la brecha entre estudiantes y adultos de la escuela, generando espacios distendidos y ricos en la conformación de vínculos extra áulicos, que suman sustancialmente a los procesos de enseñanza y aprendizaje.
En el año 2017, la asesora pedagógica de la escuela Don Jaime, Paula Reyna y el docente guía Marcelo Sabbioni escriben de manera conjunta el proyecto “Escuela en clave cooperativa”. Un proyecto que tuvo como objetivo “Impregnar los diferentes ámbitos de la vida escolar de valores y prácticas cooperativas que se conviertan en oportunidades para despertar la sensibilidad, promover la acción, ofrecer espacios cargados de valores y sentido en donde el trabajar con otros en pos de un bien común sea la motivación principal.”13 y para esto se propusieron tres líneas de acción que se resumen en : A) Adhesión y puesta en práctica de los valores cooperativos B) Participación y compromiso de los estudiantes C) Significatividad y relevancia pedagógica.
El Plan de Participación Juvenil, propuesto por el Consejo Provincial de Educación de Neuquén14, enmarcaba este interés de la escuela Don Jaime en proponer las estrategias pedagógicas establecidas por el Cooperativismo Escolar y sirvió para evidenciar la transversalidad que este tiene y con la posibilidad de “...ser considerado como un marco conceptual - metodológico para las prácticas áulicas e institucionales, que atraviesa los proyectos o contenidos curriculares de cualquier disciplina.”15
Como consecuencia de todo esto, la cooperativa “Construyendo el futuro” fue invitada a compartir su experiencia en distintos espacios formales en distintos puntos del país. Incentivados por la Célula Argentina y Latinoamericana de cooperativismo y Mutualismo Educacional (C.A.L.C.M.E), tanto docentes guías como estudiantes participaron de los encuentros llevando sus acciones y experiencias a otras escuelas, además de incorporar nuevas ideas para llevar adelante. Estas fueron experiencias que enriquecieron los espacios ya existentes y dieron lugar a nuevas acciones para satisfacer las necesidades de los asociados.
Los valores y principios cooperativos continuaron cobrando fuerza gracias al compromiso de sus asociados e impulsaron la creación de varias listas que mediante propuestas se postulaban a la dirección del consejo de administración para el año entrante. Listas que en sus propuestas plantearon mejoras en las prestaciones de internet, la intervención de espacios comunes para mejorar los momentos de ocio, la incorporación de material didáctico en el kiosco de la cooperativa, y llevó adelante una serie de proyectos con impacto social y comunitario.
Uno de esos proyectos fue el llamado, “Calor cooperativo”, que desde la materia de fisicoquímica que se dictaba en el segundo año, se elaboraron briquetas a partir de papel reciclado, siendo este recurso, uno de los que más se genera como residuo en las escuelas. Este proyecto áulico que hacía pie en los preceptos de la enseñanza cooperativa alcanzó un reconocimiento en la feria de ciencias a nivel provincial.
En este mismo año, la cooperativa “Construyendo el futuro” motivó la creación de la cooperativa escolar de la escuela CPEM 17 ubicada en la misma localidad de Villa la Angostura, proponiendo espacios comunes de formación, promoviendo la participación juvenil y dando una ayuda económica (de cinco mil pesos argentinos-$5000- )para dar inicio a la misma. Esta acción fue el puntapié inicial para la aplicación del Cooperativismo Escolar en el CPEM 17 y en otras instituciones de la localidad y para la integración curricular de este recurso pedagógico a otros proyectos institucionales.
Las distintas organizaciones que dan apoyo a las cooperativas escolares (CALCME, INAES, entre otras) comenzaron a ver a la experiencia de la cooperativa ”Construyendo el futuro” como una experiencia digna de replicar. Fue así que en el año 2018, en el encuentro formativo de adultos de cooperativas escolares, que se realizó en la ciudad de Paraná de la provincia de Entre Ríos, los docentes guías de la Cooperativa fueron disertantes en un panel, presentando el proyecto “Escuela en Clave Cooperativa”16.
Las distintas acciones que se fueron llevando a cabo en los espacios cooperativos de la escuela Don Jaime hicieron que su visibilidad haga muchísimo ruido a nivel local. Muchas de las actividades fueron declaradas de interés municipal y patrocinadas por la misma. Así también, distintos comercios locales aportaron insumos para las actividades y mostraron predisposición e interés por participar. Uno de los proyectos que cobró fuerza en este periodo fue “Juntos es más barato”. Si bien fue un proyecto que tuvo sus inicios en noviembre de 2011, en este año la visibilidad que tomó fue sustancial. En el marco de la materia Economía social, que se dictaba en 5to año, los estudiantes realizaban un estudio de mercado para buscar precios mayoristas que convengan para todos17. Una vez realizadas las compras, los estudiantes fraccionaban la mercadería y se pactaba un día de entrega mensual para aquellos interesados. Las compras fueron creciendo año a año, y en este periodo se estimaba que más de un 50 % de la comunidad educativa del Jaime era beneficiaria de este proyecto.
En el año 2019 los distintos espacios de la cooperativa mantuvieron su impronta y ayudaron a replicar acciones en las incipientes cooperativas de otras instituciones. El año anterior se había generado un excedente económico que se fue incrementando, dando lugar a que las distintas actividades que se hacían tengan un financiamiento para mejorar las propuestas. Los talleres de arte, los materiales para los espacios recreativos, los viajes, entre otras cosas, se financiaron con este excedente. Así también, se ayudó con un aporte económico a la escuela Don Jaime para la colocación de la caldera (una necesidad común de toda la comunidad educativa del Jaime, pero planteada por el equipo de gestión de la escuela).
Al finalizar este año, en el marco del Día del Cooperativismo, se realizó la Asamblea ordinaria de cierre donde se decidió hacer un aporte de dinero al CPEM 91 de la ciudad vecina de Villa Traful para la creación de la cooperativa escolar de su escuela. Además, parte del excedente fue destinado para otro proyecto institucional que se llama “Proyecto viajes”, ayudando así a estudiantes a aliviar el costo de los mismos, como así también generar un fondo común para la mejora de los planes de comida y de las excursiones de los mismos.
Volviendo a la experiencia del Día del Cooperativismo del año 2019, además de contar con la presencia de autoridades locales, de escuelas de la localidad y de localidades vecinas, se contó con la presencia de dos disertantes que dieron un marco formativo relevante a la jornada. La presencia de Daniel Cerezo18 y de Carlos Solari19fue de suma importancia para los presentes, ya que le dió un marco formativo y sumó tanto para la mejora de las experiencias como para pensar nuevos alcances comunitarios.
En este proceso, que se identifica en este apartado, los 5 años que analizamos fueron de suma importancia hacia el afuera, ya que se mostró y evidenció que la perspectiva cooperativista puede ser un punto de partida para mejorar los espacios que se transitan y fortalecer los vínculos comunitarios. ¿Puede una cooperativa escolar cambiar a la comunidad que habita? Quizás no, pero puede mostrar un transitar distinto, con mayor empatía y compromiso con los otros y con el medio que los rodea.
“Del aislamiento a la transmisión comunitaria de cooperativismo”
-La pandemia y un nuevo horizonte para el cooperativismo escolar.-
(2020-2024)
El año 2020 fue un año bisagra no sólo para la cooperativa sino para toda la sociedad. Al comenzar el año lectivo escolar, se realizó la primera reunión donde los integrantes del nuevo consejo de administración se reencontraban y se ponían a esbozar ideas para trabajar durante el año. El 19 de marzo, la presidencia de la Nación dictó el aislamiento social y preventivo a raíz de la propagación del virus Covid 19. Esta medida, que había sido anunciada con una duración de 15 días, se fue prolongando y causando que las instituciones escolares pasen su modalidad educativa de la presencialidad a la virtualidad. En términos educativos esto simbolizó un proceso de mucha innovación dando lugar a la implementación de nuevas formas de educar y construir conocimiento. Las escuelas invadieron las casas, las aulas virtuales fueron, en algunos casos, el único espacio de interacción con otros. Los vínculos sociales se resignificaron y motivaron a una nueva manera de relacionarse. Para la cooperativa “Construyendo el futuro”, el desafío no fue menor. ¿cómo hacer para que una experiencia que basa su impronta en el “hacer”, y fundamentalmente en el “hacer con otros”, tenga una dimensión positiva en este contexto? ¿Qué actividades eran posibles desarrollar sin romper el aislamiento preventivo y conservando el espíritu cooperativista? ¿Cómo motivar a los estudiantes a continuar con este proyecto desde las posibilidades que nos daba esta coyuntura.
Las condiciones dadas hicieron que los docentes guías de la Cooperativa Construyendo el futuro asuman un rol fundamental en motivar la participación de los asociados mediante la virtualidad. La detección de necesidades comunes ya no estaban emplazadas dentro del marco escolar y se empezaron a trabajar sobre proyectos cooperativos con alcance comunitario. Promediando el mes de mayo de este año, se puso en marcha la iniciativa de Compras Comunitarias y Solidarias teniendo como base al proyecto “Juntos es más barato”. Los productos seleccionados completaron una canasta básica (en su mayoría alimentos no perecederos, con algunos lácteos como quesos, y con la incorporación de productos realizados por productores locales) que atendió a necesidades prontas de consumo. Esta propuesta llegó a más de 150 destinatarios y generó un excedente económico que ayudó a conformar y financiar un promedio de 30 canastas de productos, que tenían como destinatarios aquellas familias pertenecían a la comunidad cuya realidad económica no ayudaba a acceder a los mismos. De esta forma, el carácter solidario se puso en manifiesto y motivó la participación colectiva de la comunidad educativa.
Poniendo el foco en las niñeces, se realizó una colecta de juguetes usados que se reacondicionaron y se repartieron en el marco del día del niño. Esto hizo que, a partir de las burbujas educativas planteadas por el Consejo Provincial de Educación, se realice de forma grupal y cooperativa dicha acción y permitió poner el interés en necesidades comunitarias.
Ese mismo año se invitó a la Cooperativa a participar de un concurso a nivel Nacional con el objetivo de pensar proyectos orientados al cuidado del medio ambiente. En esa instancia, y bajo la iniciativa de asociados de 4to año de la institución, se ganó el concurso y se materializó en un sistema de audio que es utilizado en la escuela por toda la comunidad educativa con fines pedagógicos y de recreación.20
En este contexto, se pusieron en evidencia las distintas experiencias tanto de Cooperativas Escolares como Cooperativas de adultos que tienen un recorrido en la localidad. A partir de este momento, se comenzó a articular y pensar en la creación de una Mesa del Asociativismo y de la Economía Social a nivel local, promulgando iniciativas de carácter comunitario21.
En el año 2021, la vuelta a clase fue compleja. Las medidas sanitarias que se proponían tenían como objetivo disminuir la posibilidad de contagio del Covid 19 y el panorama no ayudaba a que los estudiantes transiten libremente los espacios institucionales. Esta nueva forma de habitar las escuelas planteó nuevos desafíos no solo en el marco académico, sino que también dentro del marco vincular entre las personas. El miedo y la incertidumbre sobre los efectos del virus seguían a flor de piel y era difícil pensar actividades grupales. No obstante, las posibilidades de contar espacios físicos al aire libre ayudó a pensar actividades recreativas donde se reavive el sentido comunitario y cooperativo.
En este sentido, las actividades recreativas y artísticas fueron la clave para generar espacios de participación que acuda a las necesidades de los asociados. Las iniciativas del consejo de administración de ese año estuvieron pensadas en el marco de hacer cosas con otros, sin un lucro, sino para restablecer los espacios de vinculación con otros estudiantes y asociados.
Este tipo de acciones pusieron en evidencia que las actividades realizadas por la Cooperativa necesitaban un espacio y un tiempo dentro de la currícula escolar. Que estas actividades necesitaban llevarse a cabo dentro del marco escolar y no por fuera, con referentes adultos y asociados abocados a dicha actividad y con una dedicación exclusiva en las acciones planteadas. Es en este contexto que se comenzó pensar una idea desde la dirección de la escuela y los docentes guías. La propuesta fue destinar los últimos módulos de horas de los días viernes (de 14:00 a 16:00 horas) para llevar adelante actividades simultáneas de diversas implicancias, que tenían como destinatarios a los asociados que podían asistir de forma voluntaria. Esto se llamó “Viernes Cooperativos” .
Esta iniciativa que vino desde los docentes guías y desde la dirección de la escuela y se materializó en el año 2022, representó un gran interrogante. Al ser su asistencia de carácter voluntaria, la gran pregunta fue: ¿vendrán los chicos y chicas a participar de los espacios?. La convocatoria fue creciendo viernes a viernes. La adhesión iba generando que se construyeran nuevos espacios. Se contó con la presencia y participación activa de la Cooperativa Giro, desarrollando actividades en relación al medio ambiente, además, artistas locales realizaron talleres compartiendo sus saberes, desarrollando la escultura, la cerámica entre otras actividades. Gracias a la donación de equipos de audio, se comenzó un taller de radio que generó un espacio muy valorado por sus participantes. La conformación de un espacio musical, donde los asociados participaban con sus instrumentos, compartiendo, aprendiendo, y generando espacios de socialización hizo que a fin de año, los participantes del taller realizaron una muestra en el “Dia del Cooperativismo” de ese año.
En este año, la articulación entre los consejos de administración de las Cooperativas del CPEN 17 y el CPEN 68, hizo que las acciones comunes tomen una fuerza y una visibilización relevante en la comunidad, e inspiró a la idea de conformar una “Federación” de Cooperativas Escolares a nivel local.
Las escuelas primarias de la localidad (la escuela 104, la 361, la escuela de pedagogía Waldorf Tierra Alegre, entre otras) se sumaron a la iniciativa del Cooperativismo Escolar, y al dia de hoy, docentes guías y directivos incorporan dentro de su currícula aspectos de la educación cooperativa y algunas actividades que pueden encuadrarse dentro del formato de Cooperativismo Escolar.
En el año 2023, la convocatoria de los Viernes Cooperativos tuvo su pico máximo, siendo este de un 80% de los estudiantes de la escuela, y un 95% de los asociados a la Cooperativa Escolar.
Los diversos talleres daban vida a estos espacios optativos y generaban muchas iniciativas que se replicaban en otras cooperativas. Las actividades lúdicas, artísticas, deportivas, de concientización del medio ambiente y de comunicación, fueron la marca registrada de este año. Viernes a viernes se renovaban las propuestas y toda la comunidad escolar participaba activamente. Auxiliares de servicio, estudiantes, docentes, directivos y familias empezaron a transitar los espacios y dejaron en manifiesto que una forma distinta de aprender es posible.
Ahora bien, es común que surjan preguntas entre los adultos que acompañan como: ¿puede el Cooperativismo escolar desarrollarse, consolidarse y mantenerse solo con la participación de los asociados? ¿Es el Cooperativismo una herramienta aprovechable en la vida cotidiana como una alternativa social, económica y educativa? o quizás la más compleja de responder ¿es productivo todo el esfuerzo que conlleva la aplicación de esta perspectiva pedagógica?
En lo particular, y desde mi experiencia, pasaré a responder estas tres preguntas que dieron pie a esta investigación. En primer lugar, como describimos más arriba, la articulación de los distintos actores sociales que intervienen en el Cooperativismo Escolar son de suma importancia, son piezas fundamentales de un engranaje que cuyo fin es la visibilización de que algo diferente es posible. En segundo lugar, el cooperativismo plantea un aspecto disruptivo dentro de la sociedad que vivimos hoy, por un lado se contrapone con el individualismo que atraviesa nuestra cotidianidad, y por otro materializa los aspectos positivos del trabajo con otros. Y por último, tratando de dar una respuesta a la última pregunta, en un mundo donde todo se resuelve por la vía más corta, buscando la ventaja individual y simple, el esfuerzo, la empatía, la honestidad terminan siendo cualidades humanas revolucionarias, forman parte de una manera distinta de relacionarnos, de vincularnos con los otros y con lo que nos rodea. Si algo, aunque sea un pequeño gesto, una pequeña acción, una palabra, surge a partir de lo aprendido en una Cooperativa Escolar, todo el trabajo hecho tuvo, tiene y tendrá sentido.
Notas al pie:
1 Reina Paula y Sabbioni Marcelo en: Escuela en clave cooperativa. Cooperativa Escolar “Construyendo el Futuro” 2017
2 Guías de cooperativas y mutuales escolares para educadores. Página 3
3 “La identidad cooperativa sienta las bases de una doctrina que exalta el valor de las personas por sobre cualquier objetivo económico” en: Reina Paula y Sabbioni Marcelo en: Escuela en clave cooperativa. Cooperativa Escolar “Construyendo el Futuro” 2017
4 En el año 1946 se dictó la primera ley sobre el cooperativismo escolar en la provincia de Buenos Aires. Las provincias que siguieron con la iniciativa fueron Entre Ríos, La Pampa, La Rioja, San Luis, Tucuman y Santa Fe. El resto de las provincias fueron incorporando estas metodologías educativas a medida que el cooperativismo fue desplazándose a lo largo y a lo ancho del país con diversas experiencias. Legislación argentina sobre cooperativismo escolar. María Argentina Gómez Uría. 2007
5 Ley Nacional 16.583/64 que señala “de alto interés nacional la enseñanza de los principios cooperativos en las escuelas” y Ley de Educación Nacional N°26.206 del año 2006 expresa en su Art 90° la necesidad de incorporar los principios y valores del cooperativismo y del mutualismo en los procesos de enseñanza aprendizaje y la capacitación docente correspondiente.
6 Información obtenida de la siguiente página.
https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/resoluci%C3%B3n-2446-2022-366812/texto
7 Los centros de estudiantes, las Cooperadoras Escolares, consejos estudiantiles, entre otras instituciones dentro de las escuelas, conforman los espacios de participación social que también satisfacen necesidades institucionales, pero en su organización no responde a la estructura cooperativista.
8 La Congregación de las Hermanas es dueña de ese edificio desde su construcción a finales de los años 60. Antes de convertirse en la escuela Don Jaime, o El Jaime como se lo conoce coloquialmente, en el establecimiento funcionó la escuela Talita Kum, teniendo esta una orientación agraria y de modalidad albergue.
9 Uno de los objetivos del cooperativismo de adultos es fomentar el cooperativismo escolar, es por esto que Sancor seguros visitó, en este periodo, muchas instituciones educativas a lo largo y a lo ancho del país.
10Ver en entrevista en el canal institucional de youtube ISFD 15 “Educadoras patagónicas”
11 Ver en libro de actas 1 en el anexo “Actas de la cooperativa escolar Construyendo el futuro”
12 Ibid
13 Reina Paula y Sabbioni Marcelo en: Escuela en clave cooperativa. Cooperativa Escolar “Construyendo el Futuro” 2017.
14 El Plan de Participación Juvenil (PPJ) propone diversas estrategias a través de las cuales los alumnos ponen en juego intereses, capacidades y potencialidades y las enriquecen en los diferentes contextos de aprendizaje.
15 Reina Paula y Sabbioni Marcelo en: Escuela en clave cooperativa. Cooperativa Escolar “Construyendo el Futuro” 2017 Pag. 21
16 Reina Paula y Sabbioni Marcelo en: Escuela en clave cooperativa. Cooperativa Escolar “Construyendo el Futuro” 2017.
17 La mercadería que se compraba era de primera necesidad, y se priorizaba la compra a comercios locales. En el periodo 2019, se sumaron algunos productos de productores locales, ayudando a tener productos variados que
18 Daniel Cerezo, nació en 1982. En su paso por la Fundación Crear Vale la Pena fue alumno, profesor y expositor de diversos encuentros. Coordinó talleres de música, arte y organización social y continúa siendo miembro del Consejo Asesor. Músico y psicólogo social. Trabaja para generar nuevos espacios de oportunidades y vínculos entre instituciones, comunidades y personas de diversos orígenes, a partir del concepto de que todos tenemos capacidad para ser líderes de nuestro propio proyecto. Fue asesor de recursos humanos de distintas empresas y responsable de Desarrollo Institucional en la Asociación Civil #Engranajes de San Isidro#. En la Asociación Civil INICIA coordinó hasta principios del 2012 el programa #Centro para un Nuevo Liderazgo Juvenil# y fue responsable del Área de RSE de Tía Maruca y asesor de RRHH a la empresa Rent a Chef, fue Gerente de Felicidad y Cultura en la Empresa Páez. Hoy lidera Creer Hacer, una empresa B fundada por él mismo que trabaja en alianza con organizaciones, empresas y estado para mejorar la calidad de vida de las personas a través de la integración y la transformación social.
19 Carlos Solari es fundador y director de la empresa Universo-Entrenamiento y Motivación. Se especializa en comportamientos y gestión hacia la calidad de las organizaciones. Entre sus obras destaca Desarrollo de gestión cooperativa : manual de aplicación de comportamientos para la mejora continua (2019).
20 Ver en Libro de Actas. acta número 14.
21 Espacio que terminó de formalizarse en agosto del 2022.
https://www.diarioandino.com.ar/noticias/2022/08/25/223150-se-conformo-la-mesa-de-asociativismo-l ocal
Bibliografía
Reina Paula y Sabbioni Marcelo en: Escuela en clave cooperativa. Cooperativa Escolar “Construyendo el Futuro” 2017
Guías de cooperativas y mutuales escolares para educadores. Ministerio de Desarrollo Social. Dirección de Cooperativas y Mutuales. Ministerio de Educación. Provincia de Rio Negro. 2011
Formación en Cooperativismo Escolar. Instituto Superior de Formación Docente N 15 Villa La Angostura. Neuquén. 2022.
Repositorio:
Libros de actas institucionales. Libros 1 y 2.
https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/resoluci%C3%B3n-2446-2022-366812/texto
https://www.diarioandino.com.ar/noticias/2022/08/25/223150-se-conformo-la-mesa-de-asociativismo-l ocal

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